jueves, 10 de noviembre de 2011

CONOCIENDO ALENEMIGO

Principados, Potestades, Huestes Celestiales

EFESIOS 6 : 10 - 13
"Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes".

Introducción

La guerra espiritual es la continua batalla entre los ejércitos y las fuerzas del diablo. El Ejército de Dios está formado por Sus ángeles. Son espíritus creados por Dios para que le sirvan, estando sujetos a éste voluntariamente. Como espíritus creados, tienen dos características:

Son eternos y, Tienen libre albedrío (determinación).
Por esta razón Lucifer, (Lucero o Luzbel) un ángel prominente de Dios, descrito por Ezequiel como un Querubín (comparado con el Rey de Tiro), (28:12-19); y por Isaías dirigiéndose el rey de Babilonia, como Lucero de la mañana (14:12-19), dijo:

“Subiré hasta los cielos. ¡Levantaré mi trono por encima de las estrellas de Dios! Gobernaré desde el extremo norte, en el monte de los dioses. Subiré a la cresta de las más altas nubes, seré semejante al “Altísimo”
Se rebeló contra Dios, y fue echado del lugar de privilegio del que gozaba, junto con los ángeles que le siguieron. Así se convirtió en Satanás y Diablo, como “Príncipe de este siglo”



Y comenzó una guerra en el cielo: “Miguel (un arcángel de Dios) y sus ángeles pelearon con Satanás y sus ángeles, pero estos no prevalecieron, ni fue hallado nunca más el lugar de ellos en el cielo. Y fueron arrojados a la tierra el gran dragón, la serpiente antigua que se llama diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo y sus ángeles junto con él”

Apocalípsis 12: 7-9

Comenzó su lucha “con sus sagaces armas espirituales”, engañando a Eva; quien a su vez hizo caer también a Adán.
Fue su triunfo sobre el hombre. Su primera batalla ganada, adueñándose del señorío d todo lo que Dios había entregado al primer Hombre.

¿Cuándo entró Satanás en el mundo creado?
La Biblia no es muy explícita en relación a su obra anterior a la rebelión, sin embargo estudiando Isaías 14:12-15 y Ezequiel 28:12-16 podremos aceptar algunos hechos supuestos en relación a este personaje.
Dice ISAÍAS 14:17,
“Los que te ven, te clavan la mirada y reflexionan en cuanto a tu destino: ¿Y éste es el que sacudía a la tierra y hacía temblar a los reinos, y el que dejaba el mundo hecho un desierto, el que arrasaba sus ciudades y nunca dejaba libres a los presos?

Es probable que entrara después de que Dios creara los cielos y la tierra (GÉNESIS 1:1); pero antes “de que la tierra estuviera desordenada y vacía y las tinieblas estuviesen sobre la faz del abismo” (GÉNESIS 1:2)

Con sus ángeles instaló su gobierno y organizó su ejército de la misma manera como él había conocido cuando estaba con Dios: Príncipes, Potestades, Gobernadores, Huestes. Y contra estos son lo que tenemos lucha. Son enemigos de Dios, pero no pueden luchar contra Él.
Esta lucha, aunque no sea visible, es real; sus estragos se producen en las almas de seres humanos dotados de libre albedrío. Si se tratara simplemente de una cuestión de poder, el Dios Todopoderoso podría dominar al príncipe de las tinieblas en un momento. Pero la lucha por las mentes y los cuerpos continúa debido a que el desequilibrio de la lucha depende de la voluntad humana.

El adversario, que odia todo lo que se parezca remotamente a la imagen de Dios, también aborrece al hombre e intenta controlarlo.

Echemos un vistazo a los detalles de esta lucha
En el versículo 12 de Efesios, nos dice que la lucha no es contra sangre y carne.
Una de las más grandes demandas de la Iglesia es saber distinguir entre la lucha espiritual, otras de tipo social, personal o político. De otra manera, creyentes individuales y grupos de creyentes son fácilmente arrastrados a entablar batalla contra adversarios humanos, en lugar de luchar por medio de la oración contra las invisibles maniobras del infierno que esta detrás de la escena.
Sobre las bases de este pasaje se anuncia la responsabilidad asignada a la Iglesia de participar en la batalla de la oración, con el propósito de que el mal sea obligado a retroceder de esa forma, imponiendo la voluntad de Dios.

Conociendo al enemigo

Una de las principales informaciones a tener en cuenta cuando un ejercito entra en guerra es “LA SITUACIÓN”
La situación incluye una serie de datos que son indispensables para preparar el Plan de Acción.
Uno de estos datos son: EL ENEMIGO.

¿Quién es, o quienes son? ¿Cuántos son? ¿Cómo están armados o que poder tienen? ¿Cómo están preparados?

Son Ángeles caídos.
Dice que son Principado, Potestades, Gobernadores de las tinieblas de este siglo, Huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Evidentemente Satanás, debió tener presente de que manera estaba organizado el ejercito espiritual de Dios, del que formaba parte. Y lo imitó.
Por eso trataremos de ir descubriendo, contra quienes debemos luchar, no solo para defendernos, sino también para atacarles, hacerlos retroceder, perseguir hasta que dejen libres las posesiones robadas.
Por que con el poder que Dios nos ha dado, tenemos asegurada la victoria, ya que “ni la puerta del Hades prevalecerá contra la Iglesia”
Debemos mantenernos firmes, puesto que la victoria ha sido lograda por Jesucristo en la cruz

Principados

Es un territorio. No se refiere a persona o se espiritual, sino al territorio que está bajo su responsabilidad.
Son poderes espirituales del mundo invisible (sean buenos o malos)
Los malos luchan contra la posición celestial de los santos. En Daniel 10:13, vemos unos de los ejemplos más claros del Antiguo Testamento. Ejércitos de demonios se oponen a los propósitos de Dios. Las luchas terrenales a veces reflejan las que tienen lugar en los cielos. Ajustemos nuestras luchas espirituales HOY, a la situación ACTUAL en la que vivimos en todo el mundo.
El “príncipe de Persia” era la cabeza de las fuerzas espirituales que comandaban el principado de Persia, luchando especialmente contra el pueblo de Dios.
Algunos Ángeles tienen influencias sobre determinadas naciones. El gobernante de Persia, un ángel malvado cuya habitación estaba en los lugares celestiales (el dominio invisible), intentó retener a los cautivos israelitas para que no regresaran a su tierra natal. Esto nos revela el gran dominio que tales principados y potestades de las tinieblas pueden ejercer sobre las naciones. En este mismo capitulo encontramos otros “príncipes” angelicales que gobiernan naciones: uno bueno, Miguel, gobierna y guarda las actividades de Israel (versículo 13). “El príncipe malo de Grecia” (vs. 20), quien, tal y como fue profetizado, finalmente impuso su predominio sobre “el príncipe de Persia”
La guerra de Miguel en las regiones celestiales debía estar dirigida contra Persia y después contra Grecia. Cada una de estas naciones iba a tener poder sobre el pueblo de Dios. Persia y Grecia estuvieron representadas por “príncipes” demoníacos. Pero Dios es el Señor del pasado, del presente y del futuro, y todos los hechos están registrados en el “libro de la verdad".

Potestades y Gobernadores

Tenían dominio sobre una jurisdicción. Se refiere al grado o nivel angélico. Autoridad, derecho. Los diferentes grados de los Ángeles caídos del ejército de Satanás, no implican mayor autoridad ni dominios especiales sobre nosotros.
Por ello no debemos sentirnos amedrentados.

Huestes


Las huestes de Satanás se dedican a obstaculizar y obstruir la obra de Cristo y a poner fuera de combate a los soldados individualmente.
Cuanto más efectivo sea un creyente para el Señor, tanto más experimentará los salvajes ataques del enemigo.
El mandamiento a tener en cuenta, es que “seamos fortalecidos en el Señor, y en los ilimitados recursos de su fuerza”

El tiempo en que estamos viviendo

Esto también forma parte de la situación. Si nos ubicamos en el Antiguo Testamento, veremos que las guerras que enfrentaba el pueblo de Dios, eran con armas físicas y principalmente con la ayuda espiritual de él. La realidad de la lucha espiritual nos motiva a aprender cuando sabio es tener una preparación apropiada. Los pasajes de la escritura que estamos estudiando contienen la instrucción clásica y completa para prepararnos para una batalla espiritual, la lucha en las “regiones celestes”; en “el reino invisible de los conflictos espirituales” que siempre nos rodean.
Comprendemos, naturalmente, que lo decisivo en esta batalla espiritual no está bajo nuestro control, sino en el del Señor. Por medio del poder de la oración (Efesios 6:18), cuando estamos equipados con recursos espirituales (2 Corintios 10:3-5 Y Efesios 6:12-17), se nos da todo el armamento potencial necesario. También se nos da la garantía de la victoria final (Mateo 16:18), abalada por la resurrección de Cristo de entre los muertos (Apocalípsis 1:18)

¿Quieres ser un buen soldado de Jesucristo?
Anhela el fundamento cristiano que está basado en la revelación divina.

Para mantenernos firmes en la lucha a la que fuimos llamados. Es necesario una vida espiritual santa y auténtica.

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